Un juez le ha puesto precio a las promesas de privacidad de Facebook: 25.000 millones de dólares
La cifra arrancó mucho más arriba. El juez Francis Mathew calculó que la ley de Nuevo México sostenía una sanción de más de 219.000 millones de dólares, a partir de 43 millones de infracciones de la ley estatal de protección al consumidor, a hasta 5.000 dólares cada una. La rebajó a 25.000 millones, que la fiscalía general del estado sigue considerando la mayor sanción de este tipo jamás impuesta. Meta dice que espera ganar en apelación.
La demanda se presentó en 2021 y se remonta a Cambridge Analytica, aquel test de personalidad que rastreó los perfiles de unos 87 millones de usuarios de Facebook y vendió lo recogido a una consultora política. En septiembre un jurado consideró engañosas 26 de las 29 declaraciones que Meta y sus directivos habían hecho sobre privacidad. La sentencia lo dice sin rodeos: Facebook prometió a los usuarios que controlaban sus datos, y era falso. Mathew escribió que la conducta de la empresa toca «el corazón de las prácticas comerciales esenciales de Facebook».
Hay un detalle del fallo que conviene llevarse, porque sigue describiendo cómo funcionan casi todas las cuentas. Los ajustes de privacidad que la gente encontraba y cambiaba de verdad regulaban lo que podían ver otros usuarios. Un conjunto aparte de controles, cuya existencia muchos desconocían, regulaba lo que las aplicaciones de terceros podían sacar de la cuenta. Apretar los primeros no cambiaba nada en los segundos. Si lleva diez años con una cuenta de Facebook o de Google, la lista de aplicaciones a las que un día dio acceso es más larga de lo que recuerda, y nadie salvo usted las va a quitar. Ninguno de esos 25.000 millones irá a los usuarios, por cierto: la constitución de Nuevo México los destina a las escuelas del estado.
La comprobación de privacidad y cuentas de Tendvane cubre las cuentas iniciadas en su PC y los ajustes que las rodean, que es la mitad local de la misma limpieza.